La hipoteca para segunda vivienda se utiliza para comprar un inmueble que no será la residencia habitual, como una casa de vacaciones, un piso en la playa o una vivienda con enfoque patrimonial.
Frente a una hipoteca para primera vivienda, los bancos suelen aplicar condiciones distintas: mayor entrada, un porcentaje de financiación más bajo y un análisis más prudente del perfil y del uso del inmueble.
En una segunda vivienda, el banco no solo mira el tipo de interés: la aportación inicial, la estabilidad de ingresos y el uso real del inmueble suelen marcar la diferencia.
Una hipoteca para segunda vivienda se destina a la compra de un inmueble que no será la residencia habitual. Por este motivo, el banco suele analizar la operación con mayor prudencia que una hipoteca para primera vivienda.
La diferencia no está solo en el tipo de interés, sino en el porcentaje de financiación, la entrada exigida y la forma en que el banco valora el riesgo global del perfil.
Idea práctica: conviene separar mentalmente “cuota” de “esfuerzo total” (entrada + gastos).
La diferencia no es solo el “nombre” de la hipoteca. En una segunda vivienda, el banco suele ser más prudente: la entrada, el porcentaje de financiación y el coste total suelen ser distintos.
Finalidad
Uso del inmueble.
Residencia habitual.
Uso no habitual (vacacional, patrimonial o inversión).
Entrada habitual
Aportación inicial.
Ahorro relevante, pero suele ser más flexible.
Suele exigirse más entrada y margen para gastos.
Porcentaje de financiación
LTV de referencia.
Más alineado con la hipoteca residencial estándar.
Suele ser más conservador, según perfil y vivienda.
Tipo de interés
Condiciones económicas.
Condiciones generalmente más competitivas.
Puede ser algo más alto por el riesgo percibido.
Análisis del perfil
Capacidad de pago.
Se centra en ingresos y estabilidad.
Pesa más el endeudamiento global (incluida la vivienda habitual).
En segunda vivienda, suele ser decisivo preparar bien el presupuesto total: entrada + impuestos + gastos, además de la cuota.
Un experto estudiará tu caso y te ofrecerá una propuesta a medida Gratis.
En una segunda vivienda, el banco suele valorar el perfil como en cualquier hipoteca (ingresos, estabilidad y endeudamiento), pero tiende a ser más prudente con el porcentaje de financiación y la aportación inicial. La razón es simple: no es la residencia habitual y el riesgo percibido suele ser mayor.
En segunda vivienda, el “presupuesto total” suele pesar más que solo la cuota.
Perfil
Capacidad de pago.
Ingresos, contratos, declaraciones y documentación estándar de solvencia.
Ahorro y fondos
Entrada + gastos.
Extractos, justificantes de ahorros y planificación del pago de impuestos y costes.
Vivienda
Operación y tasación.
Datos del inmueble, tasación y documentación de compraventa (según fase).
En una hipoteca para segunda vivienda, el banco suele ser más prudente con el porcentaje de financiación y con el tipo de interés. El objetivo es equilibrar el riesgo de una vivienda no habitual con la solvencia del perfil.
En segunda vivienda, la entrada suele ser tan importante como la cuota mensual.
Entrada
Aportación inicial.
Cuanto mayor sea, menor riesgo percibe el banco y mejor suele ser el encaje.
Tipo de interés
Coste del préstamo.
Suele ser algo más alto que en primera vivienda por el uso no habitual.
Endeudamiento
Capacidad de pago.
Se valora el conjunto de deudas, no solo la nueva hipoteca.
Vivienda
Garantía.
Ubicación y liquidez influyen en el porcentaje final.
En una segunda vivienda, además de la hipoteca, conviene calcular bien el coste total de compra. Los impuestos y gastos varían según la comunidad autónoma, el tipo de vivienda (nueva o usada) y la operación. La clave es simple: entrada + impuestos + gastos (no solo la cuota).
Consejo: separa el presupuesto de “entrada” del presupuesto de “gastos” para no quedarte corto.
Impuestos
Coste principal de compra.
Dependen del tipo de vivienda y de la comunidad autónoma.
Notaría y registro
Escritura e inscripción.
Gastos de formalización e inscripción de la compra (y, si aplica, de la hipoteca).
Tasación
Valoración del inmueble.
Informe de tasación para el análisis hipotecario (habitual en la mayoría de procesos).
Un error habitual en segunda vivienda es centrarse solo en la cuota y olvidar el coste total (entrada + impuestos + gastos). Calcularlo bien evita decisiones con “puntos ciegos”.
Comprar una segunda vivienda puede encajar si tienes ingresos estables y puedes asumir el presupuesto total (entrada + impuestos + gastos) sin poner en riesgo la vivienda habitual. Donde suele haber más fricción es en la entrada, el endeudamiento global y el uso real del inmueble.
Idea práctica: revisa primero requisitos y gastos; después compara financiación y tipo de interés.
Antes de decidir, suele ayudar poner números encima de la mesa. Estas herramientas permiten estimar cuotas, comparar escenarios y calcular el coste real de comprar una segunda vivienda, sin depender solo de una simulación rápida.
En segunda vivienda, la herramienta sirve para orientar, pero la decisión debe basarse en el coste total (entrada + gastos + cuota) y en el impacto sobre tu economía global.
Estas guías amplían los puntos clave para comprar una segunda vivienda: diferencias con primera vivienda, entrada, tipo de interés, requisitos, gastos y errores habituales. Están pensadas para profundizar sin perder el enfoque práctico.
Si estás empezando, lee primero diferencias y requisitos. Si ya tienes vivienda identificada, céntrate en entrada, interés y gastos para ajustar el plan antes de comparar ofertas.
En una hipoteca para segunda vivienda, las entidades suelen aplicar un enfoque más prudente que en una vivienda habitual. El análisis no se centra solo en el tipo de interés, sino en el endeudamiento global, la capacidad real de ahorro y el uso del inmueble.
En segunda vivienda, suele pesar más la sostenibilidad del conjunto que una condición concreta.
Para decidir con criterio en una segunda vivienda, ayuda mirar más allá de la cuota: contexto de tipos, mercado y tendencias. En esta sección reunimos informes propios y análisis editoriales con enfoque práctico.
Ver informes de hipotecas.me Estudios y análisis editoriales para complementar la comparativa de hipotecas y entender el momento de mercado.Un informe aporta contexto, pero la decisión final debe basarse en tu presupuesto total (entrada + gastos) y en la sostenibilidad de la cuota dentro de tu endeudamiento global.
Respuestas orientativas a las dudas más habituales antes de financiar una segunda vivienda en España.
Estas respuestas son orientativas y no sustituyen el estudio individual de una entidad financiera ni el análisis completo del perfil y de la operación.
Esta página tiene un enfoque informativo y editorial. Explica cómo suele funcionar una hipoteca para segunda vivienda y qué conviene revisar antes de comprar, sin prometer resultados ni sustituir el análisis de una entidad financiera.
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La información puede variar con el tiempo y según el criterio de cada entidad financiera. Antes de tomar decisiones, contrasta siempre con documentación oficial y condiciones actualizadas.
En una hipoteca para segunda vivienda, lo más útil suele ser cuadrar tres cosas: entrada + gastos, cuota asumible con margen y endeudamiento global (incluida la vivienda habitual si existe). Con esa base, comparar opciones es más sencillo y se evitan decisiones con “puntos ciegos”.
Nota: este contenido es informativo. La viabilidad final depende del perfil, de la vivienda y del criterio de cada entidad en el momento del análisis.